Liderando equipos pequeños

2020-06-04

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Asegúrate de que todos en tu equipo vean el aprendizaje como parte de su trabajo

Un buen punto de partida es simplemente hablar sobre tu propio desarrollo. Cuando los gerentes se abren para mejorar sus áreas personales, se vuelve más aceptable que todos los demás hagan lo mismo. Pregúntate:

  • ¿Qué habilidades estás más emocionado por desarrollar?
  • ¿En qué áreas necesitas crecer más?
  • ¿Qué ideas te han resultado útiles para alcanzar esas metas?

Comparte tus respuestas con el resto de tu equipo.

La realidad es que la mayoría de las personas no están preparadas para aprovechar las oportunidades de desarrollo. Muchas organizaciones ven el aprendizaje como algo extra, algo para encajar en el trabajo regular. Pero, para crear una cultura que incentive el crecimiento de los empleados, los gerentes necesitan hacer del aprendizaje una expectativa - no una opción.

Las empresas están invirtiendo dinero y tiempo considerables en el desarrollo de talentos, pero sin hacer el trabajo inicial para garantizar que los líderes estén construyendo una cultura de aprendizaje. Los gerentes de primera línea (¿coordinadores?) tienen la mayor y más inmediata influencia. Si eres un gerente/coordinador que desea expandir su equipo, demuestra que estás comprometido con el crecimiento.

Sé la persona que vocaliza. Los gerentes deben enmarcar el aprendizaje como una oportunidad de crecimiento, no como un quid pro quo para promoción. Si hablas sobre aprender como algo agradable, defines un tono divertido que anima a las personas a ser auténticas y abiertas a probar nuevos comportamientos.

Gestionando las estrellas

Las estrellas pueden generar tensión en el equipo. Tal vez esperan un desempeño igual al de ellos, o los colegas tienen envidia de sus habilidades y los tratan de manera diferente a todos los demás. No puedes controlar las emociones de los otros, pero puedes aconsejarlos sobre cómo actúan.

Qué hacer cuando todos te miran

Gestionar un equipo es difícil porque, al final, todo se reduce a las personas, y todos somos seres multifacéticos, complejos, biopsicosociales. Así como no existe una manera de ser una persona, no hay una manera de gestionar un grupo de personas. Y, sin embargo, trabajar en equipo es como el mundo avanza. Podemos crear cosas mucho más grandes y ambiciosas que cualquier cosa que pudiéramos haber hecho solos.

En la cuarentena es donde los mayores desafíos pueden surgir. Para un líder, una crisis puede ser el mejor momento y al mismo tiempo, el día más sombrío. Los equipos recordarán tus acciones y decisiones - buenas y malas - en los próximos años. Por lo tanto, al navegar por las olas de la crisis, recuerda que cada fase requiere un enfoque diferente.

La ansiedad no siempre es contraproducente. Puede llevarte a reaccionar rápidamente a las amenazas/oportunidades y, en una crisis, puede estimularte a hacer tu equipo más productivo. Pero si no prestas atención, acaba con tu energía y oscurece tus decisiones. La ansiedad es un enemigo poderoso; necesitas desarmarlo. Primero debes aceptar tu ansiedad y saber qué la desencadena.

Al final, liderar es un desafío, primero necesitas liderarte a ti mismo, para después liderar un gran equipo.